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MUSEO VIRTUAL DE LA CIENCIA DEL CSIC
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4.2 Equilibrio en un ecosistema sencillo

El árbol es productor de hojas y oxígeno. La oruga se nutre de las hojas del árbol y respira. La mariposa poliniza la flor y respira.
Árbol, oruga que come hojas y mariposa. Un ecosistema sencillo.
Aparentemente, estas dos especies pueden desarrollar sus funciones vitales si se mantiene su población en equilibrio. Supongamos que el número de orugas aumentara, ¿qué ocurriría? Éstas se comerían el árbol y desaparecería su fuente de energía.
Rotura del equilibrio por aumento de orugas.
Tendríamos que añadir otro elemento en nuestro particular ecosistema que limitase el aumento incontrolado de las orugas.

Por ejemplo, un pájaro. Así podríamos continuar añadiendo especies con el fin de mantener en equilibrio el sistema.

Cuando en un ecosistema desaparece un elemento, su estabilidad disminuye. Por tanto, cuanto mayor sea el número de especies de un ecosistema, mayor será su equilibrio. Este es el origen y razón de la biodiversidad.

Si observamos cómo funciona un sistema real, el equilibrio se manifiesta en la relación de dependencia entre todas las especies.
Esquema. Ecosistema de una charca.
Sin embargo este equilibrio es extremadamente frágil; bastaría con que desapareciera alguna especie para que se alterara todo el sistema.
Además del oxígeno, otros elementos son esenciales para el mantenimiento del equilibrio del ecosistema, por ejemplo el carbono, el nitrógeno y el agua. Veamos ahora sus ciclos de evolución.



La vida en la Tierra. (2006). Museo Virtual de la Ciencia del CSIC. Sala de Biología. 
Autores: J. M. López Sancho / Esteban Moreno Gómez
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